Mostrando entradas con la etiqueta sonrisa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sonrisa. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de enero de 2016

Demasiado tiempo

Ha pasado prácticamente un año. Es demasiado tiempo. ¿Y  que se puede hacer para que el tiempo no corra y corra libremente? Nada. No puedes evitar que el brillante sol de julio se vea reemplazado por el cruel y frío viento de enero. Las cosas cambian, la vida es así.
Ella ha cambiado, todo su mundo ha cambiado. Su pelo, de un intenso color chocolate, ahora le llega justo hasta los hombros y ha desaparecido de él todo rastro de aquellas puntas doradas. Sus ojos siguen siendo tan dulces como la miel y sus labios siguen regalando sonrisas amables. Ahora es mayor, más esbelta, más madura, ahora al mirarse al espejo ya no ve a una niña. Pero aún se la escucha cantar por los rincones, con esas cálidas melodías que inundan toda la casa. Y de vez en cuando, mientras sueña despierta, baila de puntillas por los pasillos de suelos blancos.
Ahora sus suspiros tienen otro dueño y sus pasos otra meta, ahora tiene otro sueño. Ahora cada mañana al abrir la puerta de atrás se encuentra con dos ojitos negros observandola. Es una perrita de atolondrado pelo oscuro que la despide todos los días desde la puerta, y cada tarde, al volver a casa, la recibe dando saltos de alegría. Y luego, juntas, echan a correr por el pasillo.
Si, es cierto, ha pasado demasiado tiempo y muchas cosas han cambiado, pero aveces, solo aveces, es bueno que algunas cosas cambien.


lunes, 20 de octubre de 2014

Diamantes en mi ventana

Aquella mañana al abrir los ojos se encontró con un día triste, las nubes estaban grises y el cielo estaba llorando. Salió corriendo de la cama y fue directa hacia su ventana, diminutas gotas chocaban contra el cristal y un aire fresco con olor a lluvia inundaba la casa. Una sonrisa le iluminó el rostro y sus enormes ojos castaños se encendieron como estrellas. Le encantaba la lluvia, le encantaba oír el dulce sonido que hacían las gotas al chocar contra el cristal.
Como tantas otras veces, de sus labios comenzó a salir una dulce melodía que inundó hasta el más pequeño rincón de toda la casa. Aun con el pijama puesto, salió de puntillas de su habitación, dando piruetas por los pasillos. Recorrió cada centímetro, como si no se conociera ese lugar de memoria. Sus cabellos enmarañados volaban a su espalda y su ojos soñadores observan cada línea y cada sombra, como si deseara encontrar algún secreto oculto.
Mientras tanto, fuera, en aquella mañana de Octubre, la lluvia seguía cayendo y las gotas, como pequeños diamantes transparentes, chocaban contra su ventana.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Lágrimas negras

Hoy, sencillamente, ya no sonríe, ya no lee, ya no baila, hoy solo desea vivir en una burbuja y no sentir nada en absoluto. Hoy solo quiere gritar y decirle a todos lo que piensa en realidad. Hoy sus mejillas están llenas de lágrimas negras y su corazón está roto. Hoy su vida se derrumba por una sola persona, aquella vieja amiga que tantas veces la hizo reír y que hoy ya la ignora.
Ya no existe ni la mas mínima esperanza de un último abrazo, ya sólo quedan recuerdos llenos de polvo y fotos de unas niñas que hoy ya no existen.
Su cabello de puntas doradas hoy no está desordenado como es habitual, esta recogido en una trenza perfecta, aburrida.
Hoy no sonríe, hoy no hay felicidad.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Ese chico de los ojos negros

No son solo mariposas, ella siente un zoológico entero en su estomago en cuanto le ve, y si por un segundo sus miradas se encuentran, es un sueño. Se pone nerviosa y le mira a escondidas, se sonroja y su corazón se acelera. Se muerde el labio y sonríe para si misma, piensa en él, siempre piensa en él.
Ella esta rodeada por sus amigas, todas ríen y se divierten. La chica que esta sentada a su lado, una rubia de ojos dulces, la mira con cara de complicidad, solo esa chica de cabellos de oro sabe en que esta pensando.
Ambas miran al chico que esta sentado a unos metros, tiene ojos oscuros, como dos lagunas negras y una sonrisa perfecta. De pronto y sin previo aviso, la mira, solo a ella. Fueron solo un par de segundos, pero el corazón parecía querer salirle del pecho.

lunes, 1 de septiembre de 2014

No estoy loca, mi realidad es diferente a la tuya

Cuando esta tarde miró el cielo, se encontró a la luna, la observo durante unos minutos y se le escapo una pequeña risa. La luna, tan lejana, escondida entre las nubes del atardecer, le sonreía. Pasaron horas hasta que el cielo quedo tan oscuro que solo se podían distinguir pequeños puntitos blancos esparcidos por todas partes. En el reflejo de sus ojos se podía ver una sonrisa brillante y solitaria en el cielo. Aquella chica de llamativas uñas y desordenados cabellos veía en cada pequeña cosa algo maravilloso y extraordinario. Esa noche solo vio a un gato observándola desde el cielo nocturno, solo un recuerdo de un cuento de locos.