Mostrando entradas con la etiqueta bailar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bailar. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de enero de 2016

Demasiado tiempo

Ha pasado prácticamente un año. Es demasiado tiempo. ¿Y  que se puede hacer para que el tiempo no corra y corra libremente? Nada. No puedes evitar que el brillante sol de julio se vea reemplazado por el cruel y frío viento de enero. Las cosas cambian, la vida es así.
Ella ha cambiado, todo su mundo ha cambiado. Su pelo, de un intenso color chocolate, ahora le llega justo hasta los hombros y ha desaparecido de él todo rastro de aquellas puntas doradas. Sus ojos siguen siendo tan dulces como la miel y sus labios siguen regalando sonrisas amables. Ahora es mayor, más esbelta, más madura, ahora al mirarse al espejo ya no ve a una niña. Pero aún se la escucha cantar por los rincones, con esas cálidas melodías que inundan toda la casa. Y de vez en cuando, mientras sueña despierta, baila de puntillas por los pasillos de suelos blancos.
Ahora sus suspiros tienen otro dueño y sus pasos otra meta, ahora tiene otro sueño. Ahora cada mañana al abrir la puerta de atrás se encuentra con dos ojitos negros observandola. Es una perrita de atolondrado pelo oscuro que la despide todos los días desde la puerta, y cada tarde, al volver a casa, la recibe dando saltos de alegría. Y luego, juntas, echan a correr por el pasillo.
Si, es cierto, ha pasado demasiado tiempo y muchas cosas han cambiado, pero aveces, solo aveces, es bueno que algunas cosas cambien.


lunes, 2 de febrero de 2015

Quince primaveras

Sus ojos se abren con un suave parpadeo y durante medio segundo, su mundo se encuentra en un total silencio, interrumpido únicamente por sus bostezos. Como un torbellino de pensamientos, poco a poco las ideas se aclaran en su mente y las comisuras de su boca se elevan hasta que en sus labios queda formada una dulce sonrisa. Nunca antes un Lunes le había parecido tan maravilloso. De un salto baja de su cama y aún con la melena enmarañada, baila de puntillas hasta la cocina, donde queda sorprendida por una lluvia de besos.
Sus ojos brillan con alegría y lleva una tonta sonrisa pintada en la cara mientras tararea una vieja canción. Da la bienvenida a los cálidos rayos de sol cuando decide emprender el mismo viaje de cada mañana, por ese camino que ya conoce de memoria. Un día perfecto, un día especial, un día en el que cada pequeña cosa se convierte en extraordinaria, un día en el que cada detalle es algo fantástico y maravilloso, un día para reír y disfrutar de cada minuto. Y cuando el día avanza, ella sigue riendo, porque al fin y al cabo, hoy cumple sus quince primaveras.

lunes, 20 de octubre de 2014

Diamantes en mi ventana

Aquella mañana al abrir los ojos se encontró con un día triste, las nubes estaban grises y el cielo estaba llorando. Salió corriendo de la cama y fue directa hacia su ventana, diminutas gotas chocaban contra el cristal y un aire fresco con olor a lluvia inundaba la casa. Una sonrisa le iluminó el rostro y sus enormes ojos castaños se encendieron como estrellas. Le encantaba la lluvia, le encantaba oír el dulce sonido que hacían las gotas al chocar contra el cristal.
Como tantas otras veces, de sus labios comenzó a salir una dulce melodía que inundó hasta el más pequeño rincón de toda la casa. Aun con el pijama puesto, salió de puntillas de su habitación, dando piruetas por los pasillos. Recorrió cada centímetro, como si no se conociera ese lugar de memoria. Sus cabellos enmarañados volaban a su espalda y su ojos soñadores observan cada línea y cada sombra, como si deseara encontrar algún secreto oculto.
Mientras tanto, fuera, en aquella mañana de Octubre, la lluvia seguía cayendo y las gotas, como pequeños diamantes transparentes, chocaban contra su ventana.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Bailando entre páginas

Hoy el sol la despierta mas temprano de lo normal. Sus pies descalzos bailan de puntillas por toda la habitación, como antes, como cuando solía llevar faldas y bailaba en escenarios.
Aún lleva su pijama rojo, el que esta adornado con pequeños bigotes negros. Su voz tararea una canción que no existe y su pies bailan sin ningún ritmo que seguir. Sonríe al recordar los aplausos y da gracias al espejo por observar su actuación. Sus pies duelen, se va a su cama y abre uno de sus mundos de fantasía.Todos los días son domingos, siempre en las alturas, viviendo vidas que no le pertenecen, conociendo lugares que solo existen en libros y soñando amores que solo encuentra en las páginas.